Hoy he hecho una salida con Ciervo para estrenar mis nuevos patines. Pero a Ciervo le da miedo patinar asi que él ha preferido acompañarme corriendo.

Yo, la verdad, aún tengo que practicar un poquillo porqué soy algo torpe sobre ruedas. Menos mal que tengo a mi gran amigo Ciervo que está allí para ayudarme a levantarme… Y casi nunca se rie cuando acabo por los suelos :S

El día ha acabado con unos cuantos moratones y con, seguramente, agujetas para mañana. Pero Ciervo y yo lo hemos pasado muy bien. Repetiremos seguro!
