Como dicen…
Todos los comienzos son duros.
Y como no podía ser de otra forma, mis inicios en el mundo del cine fueron complicados. Estuve haciendo castings a diestro y siniestro hasta que conseguí un papel en una película que tenía muy buena pinta, se llamaba Shrek.
Aunque mi aparición es un poco dramatica, al ser torturado, he de decir que fue una experiencia fantastica y por la que ha merecido la pena esperar tanto tiempo. Desde ese momento tuve claro que mi vida irá ligada al cine para siempre.
